sábado, noviembre 20, 2010

Manifiesto

Todos reclamamos nuestros derechos que deberíamos gozar cada día, como el derecho a levantarte semidormido y tropezar con todo lo que esté en tu camino y lo que no también, el derecho a la libre expresión, vida digna y todo lo demás.

Cuando tales derechos se ven perjudicados o anulados nos ponemos a luchar por ellos como si fuera contra orcos y nos creyéramos elfos con arcos y flechas, pero no está bien que en la lucha jodan a la comarca y los hobbits.

Una de las libertades de las que estoy en contra es la de manifestaciones en vías publicas y antes de que me empiecen a abuchear, déjenme explicar mi punto.

El camino a mi nueva morada me hace atravesar frente al palacio de San Lázaro y ya van dos jodidos días seguidos en los que el SME se le ocurre interrumpir el transito.

La verdad no estoy 100% enterada sobre el asunto de los electricistas, mis conocimientos se limitan a que Luz Y Fuerza desapareció y a mi opinión está muy bien aquello porque mira que pagar el salario exorbitante que no hacia nada y mantenía un pésimo servicio no se me hacía justo y que no lo nieguen. Siempre había escuchado que trabajar en tal compañía  era un privilegio que te llevaba a la riqueza, sé que según, y recalco: SEGÚN se les daba una liquidación, no sé si haya sido cierto o no y que ésta gente quiere... no sé, ¿más dinero?, ¿que se reabra la empresa?, ¿que Calderón muera? No lo sé, pero la verdad se me hace una reverenda tontería seguir afectando a los que no tenemos nada que ver. Ni siquiera sé cuántos meses llevan en paro y reclamando, pero ¿que no es hora de encontrarse un nuevo trabajo y salir adelante?, ¿que esperan, limosna, privilegios, que el gobierno resuelva su vida, que mágicamente los vuelva a hacer ricos?, pues no va a pasar, el gobierno no va a dar marcha atrás y hasta donde sé a Calderón todavía le restan dos años de gobierno.

Ya estuvieron en la plancha del Zócalo por no sé cuántas semanas pero era horrible irte a pasear por ahí, no levantaban su mugrero, todas las veces que fui durante su estancia todo olía como el infierno, a azufre, el "campamento" no mantenía limpio su espacio, era un hervidero de tiendas mal olientes con personas tiradas sobre mantas y otros pidiendo dinero pa´l taco, no dejaban pasar y los rayos ardientes del sol no ayudaban ni a ser más tolerante ni a mantener los olores bajo control. El Zócalo entero apestaba.

En cuanto a los cierres de vías, me molestan estas manifestaciones primero que nada porque no obtienen nada bueno, nada que sea realmente bueno, perjudican a trabajadores que tenemos el derecho de transportarnos libremente por ésta ciudad y llegar a tiempo o tarde pero por nuestras decisiones y no porque a unos cuantos se les ocurrió cerrar el paso. Estas "libertades" afectan a personas que no tienen nada que ver con el problema. En verdad, no sé qué piensan estos tipos al cerrar las vías, que los transeúntes llamamos a no sé quien para decir que apoyamos la causa. ¡Jebús!, ni siquiera nos quejamos porque nos hacen el mismo caso que los manifestantes.

La contaminación aumenta por aquellos indecisos entre atropella al parista o aguantarse y mantienen el motos encendido, la contaminación por ruido por los claxon y las mentadas de madre, el estrés por el tráfico, el retardo, las presiones laborales y personales hacer que un humano se vuelva una bomba de tiempo y al final decida en verdad agredir al que aumenta sus males.

Entes manifestantes en verdad se los digo, los odio. ¿Creen que por cerrar una vía el mundo se detiene? No, sólo nos hacen llegar tarde a aquellos que aún tenemos un trabajo, afectan a ciudadanos que ni los apoyan ni les hacen caso. Hacer manifestaciones no resuelve nada sin importar cuan justa sea su causa. Porqué no mejor y vas a hacer tus plantones frente a la casa de los individuos que te afectan directamente, o mejor aún: Búscate un trabajo y deja de estar jodiendo a los demás.

PD. Post escrito durante un estado de frustración en el tráfico hace una semana, sólo que apenas lo encontré.

sábado, noviembre 13, 2010

Nunca Un Auto


En la ciudad del caos vial y del tráfico infinito, en seis meses he estado en tres accidentes en el transporte público, obviamente.

Primero: Iba felizmente en el Londres del siglo XIII, o por lo menos la novela que leía me transportaba a tan maravilloso panorama lleno de carruajes, trajes, caballeros con bastón y sombrero y un perro gigante asesino, El Perro de los Baskerville era lo que leía y como siempre me pasa con buenos libros ni me entero dónde estoy (causa de que me haya pasado de la parada indicada más de una vez) y la música en mis oídos me ayuda a mantener una estancia cómoda.

Sentí cuando el micro se detuvo, una parte de mi muy lejana atención, allá por el desván me hizo darme cuenta de un sonido a cristales rotos, pero lo que me movió a levantar la mirada y entrar en el mundo real fue una mujer que estaba histérica gritándole a una niña "TODO ESTÁ BIEN, NO TE ESPANTES, TODO VA A SALIR BIEN", lo gritaba tan fuerte que provocó que la pequeña se espantara más por sus gritos que por el accidente. Me quité los audifonos y vi el parabrisas... mejor dicho, ya no vi el parabrisas (supongo que ése era el cristal roto), la mujer del conductor lo iba regañando porque él sabía de la falla de los frenos y nos fuimos a estampar con otro micro. Nada grave pero nos bajamos del transporte y nos fuimos en otro.

Culpable: El hombre del micro por ignorar tan insignificante detalle como son los frenos.

Segundo: Transbordaba a una combi que me llevaría a mi antigua morada, iba llena y el conductor me abrió la puerta del copiloto, trataba de ignorar el tráfico que se veía delante de nosotros; apenas avanzamos una calle y dio con otro auto que salía de una avenida pero iba en reversa (aún no comprendo porqué) y pues la combi dio de mi lado contra el auto, resignada suspiré y bajé porque aquello iba a ser una discusión larga, larga. Me subí en otra y de igual manera del lado del copiloto. No cae un rayo dos veces en el mismo lugar, ¿cierto? Fue una de las pocas veces que tal dicho resultó cierto.

Culpable: Creo que 50 y 50. El de la combi era un imbécil por no darse cuenta de que un auto salía de una avenida; el del auto era un imbécil porque ¿a quién se le ocurre salir en reversa en la Zaragoza en hora pico?

Tercero: Hoy. Micro, como siempre. Yo venía maldiciendo mi suerte por haber tenido que trabajar en sábado y porque mi día lunes me lo quitaron. Tenía planes. Todo se arruinó. Yo no aprendo.

Entonces, estaba a punto de bajarme cuando nos encontramos en una reducción de carriles y en esta ciudad "pasa el que apaña", nadie cede el paso, todos son ineptos conductores, como sea, un auto rojo apañó antes que el micro pero este venía en Babilonia y no se detuvo, el pobre auto quedó sin defensa, semidestruido y era seminuevo, el conductor era una joven no más grande que yo. Pobre.

El del micro se detuvo delante y me bajé, pensé que se iba a detener y empezar a discutir y todo eso, cuál fue mi sorpresa que unos segundos después el del micro se dio a la fuga.

Culpable: El del micro por estar viendo a nosédónde. la chica no se adelantó repentinamente, era obvio que el del micro tenía que detenerse. No lo hizo. Imbécil.

Por esto es que nunca en la vida voy a comprarme un auto. Jamás. Y no es porque no me gusten, de hecho si viviera en un pueblito relax me compraría un Cooper, me encanta el modelo pero es que en esta ciudad donde no hay educación vial la verdad es arriesgar dinero y mi vida.

Además en este país aún hay mucho machismo. Nunca falta el idiota que siempre diga que las mujeres no servimos para conducir como si los hombres jamás se accidentaran. Nadie respeta las reglas, ni los semáforos, ni el reglamento ni a las madres, propias o ajenas.

Las inconveniencias de poseer un auto son mayores que los beneficios. Es claro la comodidad que representa, más si sueles salir de viaje o alguna emergencia médica, pero sin él no pagas impuestos, todos los que conlleva tener un auto, menos contaminación, menos tráfico.

No digo que en el transporte público no arriesgues tu integridad física, además de compartir el vehículo con cada ente que asusta, que apesta y uno que otro depravado, pero piénsalo de éste modo a la hora de un accidente lo único que cambia es tu ubicación en tal, o estas en el micro o en el auto que acaba de ser destrozado.

Hasta ahora no han sido accidentes fuertes, no he salido siquiera con un rasguño y no pasa de que los autos y sus dueños se lleven la peor parte pero creo que un auto menos, en este caso el mio, ayuda tanto al medio ambiente como al transito.

La única manera de que en algún futuro lejano me compre un auto, sería cuando el tipo de El Transportador me venga a enseñar a conducir, el auto sería el batimovil, pero el de la primera generación, el grandote que parece tanque... 

Me lo llevo en negro.

martes, noviembre 09, 2010

Tercera Edición


Bienvenidos a la tercera edición del blog Alergia o Alérgica a las Estupideces.

El contenido va a seguir siendo en el mismo sentido, y afortunadamente con los mismos desvaríos y la misma edición, además espero hacerlo más seguido y que no se convierta en una revista semanal, pero si después de todo esfuerzo nada más no sale algo viable, prometo abstenerme de publicar sin sentidos... que se noten más.

Sólo me resta agregar que espero sus críticas igual que la vez anterior, si algún vínculo no se distingue, la legibilidad de letras, datos, y en sí en todo respecto al nuevo formato. Si dado el caso en que no le guste un 99%, favor de dar en el botón que reza "Siguiente blog" hasta que encuentres uno de tu gusto.

Como siempre, todas las opiniones, quejas, comentarios, análisis, desvaríos y en sí, todo lo escrito solo refleja en su mayoría, un punto de vista particular y por lo regular suelo generalizar para no hacer veinte mil excepciones a la regla. Lo preferible es no tomárselo personal a menos de que su persona coincida un 90% del perfil criticado, entonces enójese y vuelva a leer el párrafo anterior siguiendo la instrucción al final del mismo.

lunes, noviembre 08, 2010

Varios

Imagen de: fotosdehumor.com
Lástima que esto se esté volviendo publicación semanal, pero últimamente en verdad he estado de un lado a otro, lo bueno es que ahora al parecer ya me estabilizaré y espero que esto sea más a menudo, también espero modificar la apariencia del blog. Ya saben cuánto me gustan los cambios (por favor mover la cabeza afirmativamente, si quieren, se permiten los suspiros)

Últimamente me he visto obligada a entablar comunicación con algunas empresas, sacar citas, servicio al cliente y todas esas cosas comunes, ¿saben qué pienso? Maldita burocracia.

Simplemente en atención al cliente de cualquier prestador de servicios es una odisea cuando te mandan de departamento en departamento, de extensión en extensión, para que al final te manden al inicio o simplemente te dicen que no pueden atenderte, mientras ya perdiste media hora de tu vida con el teléfono en el oído cantando Sunshine In My Window, o algo parecido si estas de buenas, sino, te la pasas recordando las mentadas de madre en todos los idiomas que conoces, ¿cierto?

Cuando te pones de esquizofrenico, puedes mantener conversaciones reveladoras con tu amigo imaginario, con un Dios imaginario o contigo mismo, otras veces te conformas con aparentar que el telefonista te contesta y comienzas una conversación que de seguro se realiza en un plano paralelo, en un plano donde las cosas son como deberían ser. Lo malo de aquellos lapsus de conversaciones con Nadienparticular, si son en voz alta pueden acarrearte momentos bochornosos, y terminas gritándole al del otro lado, al que sí existe, que no se entrometa en lo que no le incumbe. Por supuesto a mí no me ha sucedido.

De esa manera fue como perdí horas y al final simplemente me colgaban.

Pero no todo es malo. Bueno, con respecto a las llamadas sí, me refiero a los acontecimientos mundiales. Uno de ellos, en España, Barcelona donde una multitud Gay se besó durante el recorrido del Papa para protestar por las ideas conservadoras de éste, el lanzamiento del Kinect en donde vi una demostración y me parece buena tecnología, ademas de que ahora va a obligar a ponerte en movimiento para que puedas jugar, lo malo es que si lo ves desde una perspectiva ajena digamos, una ventana, el jugador en turno parece un completo imbécil haciendo movimientos estúpidos y sin sentido, por lo demás, no creo que esté tan mal.

Por poco se me olvida lo más importante: Adquiera ahora su agua para creyentes. ¿Quieres una purificación interna?, ¿Quieres gastar tu dinero en porquerías?, ¿Quieres alejar a los ateos aventando agua para creyentes? ¿Quieres creer que un agua va a salvar tu alma?, ¿Quieres agrandar el negocio de la religión que está prosperando cada vez mas? ¿Crees que son muchas preguntas?, entonces es para ti el agua especial para los creyentes.

Fuente:

El gran lavadero del Internet con detergente Twitter, para que resbalen mejor los rumores.

miércoles, noviembre 03, 2010

Sanada

Por lo regular soy resistente, de esas personas que no suelen enfermarse. Incluso la gripa viene a ser algo novedosos en mí. Si quitamos de mi historial médico la intolerancia al calor soy tan resistente como langosta.

Los males que suelen atacarme, o que me hacen desear no haber nacido y pedir perdón por mis pecados son los ataques de migraña y la fiebre (¿puedo incluir las resacas?), la primera por lo regular es causa del calor y en verdad me hacen sentir fatal, por lo regular odio aquellos episodios y envidio a los pingüinos. Los pingüinos cuerdos, no aquellos de Madagascar, aunque supongo que la selva no es tan mala. En la selva suelen haber muchas sabandijas. Sabandijas me suena a sábanas con rendijas. De eso se deriva quizá las ropas desgarradas de los nativos de las selvas. Eso creo yo.  Estoy desvariando.

El lunes me dió un intento de ataque de migraña. Sentía un dolor punzante en el área del ojo izquierdo, después se estaban juntando unas nauseas y quizá temperatura. Yo iba a salir por la tarde, pero como sabrán, mis planes siempre se joden. Bueno, igual salí, pero no voy a hablar de eso.

A lo que venía. Mi casera se presentó y se dió cuenta de mi deprorable estado físico y tras referirle más o menos mis síntomas me tomó la mano derecha y la presionó con su dedo pulgar en índice; con otra mano me presionó algún punto en  mi nuca y me ordenó respirar lentamente. El dolor disminuyó considerablemente.

Hizo lo mismo con la otra mano mientras yo respiraba lentamente y el dolor siguió disminuyendo, aunque sin desaparecer.

Dijo que se debía a un intenso estrés y que ahora que tenía tiempo de relajarme todo el cansancio se me venía provocando el dolor de cabeza. Me sorprendió aquellas técnicas alternativas para tratar los dolores y se me ocurrió pensar en voz alta: "¡Vaya!, Sí sirve" dije asombrada por la mejora instantanea.

La casera lo tomó de otra forma, porque mientras me presionaba aquellos puntos iba murmurando algo que adjudiqué era algún tipo de oracón ya que tiene la costumbre de decirme: "Que Dios te bendiga, hija" cada vez que me ve y se nota que es muy religiosa.

De inmediato comenzó a soltarme algún sermón, porque de algún modo sabe que no soy muy creyente o devóta y adjudica que la eficiencia de sus técnicas anti-dolor es por algún don dado por el Seños Jebús y que por su obra y gracia divina me quitaba el dolor. No dije lo que pensaba realmente, pero es un hecho que todos saben que la magia viene realmente de aquellos puntos de presión precisos que pueden hacer que cualquier extraño sabiondo de tal técnica tome el contro de tu cuerpo (como en la película de El Beso Del Dragón donde Jet Li es un experto de acupuntura y hace magia con sus pequeñas y delgadas agujas).

Supongo que ignora que aquellos "dones", en tiempos antiguos, eran causa de condena de una muerte en la hoguera, porque según la Santa Biblia, aquellos dones sólo los daba Satán, o alguien por el estilo.

Después de que se fue a los diez minutos el dolor volvió con la misma intensidad, fue entonces que supe que tal vez sigo sin agradarle a Jebús por permitir que aquella tortura volviera a mi. Igual y supongo esperaba algún tipo de redención de mi parte. ¿Quién sabe?, sus caminos son misteriosos ¿no?, ¿cómo rayos voy a saber lo que en verdad quiere? Si quiere demostrarme que existe por qué no me hace levitar o ya saben, la prueba que pedía Woody, la del dinero en el banco, supongo que si lo hiciese no seguiría renegando.

¿Quién necesita de quién? debería de aprender de Zeús, creyó que por ser Dios no nos necesitaba y ahora sólo es mitología. Aunque me agrada el sujeto.